La muerte de Robe Iniesta, líder y alma de Extremoduro, ha sacudido al panorama musical español, dejando huérfanos a miles de amantes del rock que han acompañado su voz y su poesía durante más de tres décadas

El músico español Robe Iniesta, fundador y voz emblemática de Extremoduro, ha fallecido en la madrugada del 10 de diciembre, a los 63 años. Así lo ha confirmado su sello discográfico, El Dromedario Records, en un comunicado oficial. «Hoy día 10 de diciembre de 2025, nos toca escribir la nota de prensa más triste de nuestra vida», anunciaba la agencia, la cual ha confirmado que su muerte se debe a un tromboembolismo pulmonar, motivo que ya le obligó a cancelar la gira de la banda el año pasado.
Robe Iniesta –nacido en Plasencia (Cáceres) el 16 de mayo de 1962– ha sido, durante décadas, una de las figuras más influyentes del rock en español. En 1987 fundó Extremoduro, grupo que se convirtió en leyenda gracias a un estilo propio que mezclaba rock duro con letras poéticas, directas, cargadas de emoción y honestidad.
Con Extremoduro ha grabado más de una decena de álbumes, dejando canciones que se han convertido en himnos generacionales. Tras la disolución del grupo en 2019 –y tras varios intentos frustrados de despedida debido a la pandemia y problemas con la promotora– Robe continuó con su carrera en solitario, manteniendo su compromiso artístico.
En 2024 fue distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, un reconocimiento que subrayaba su estatus como «filósofo, humanista y literato contemporáneo de lengua hispana».
La noticia de su muerte ha sacudido al mundo cultural y musical de España. Compañeros, colegas, seguidores y representantes institucionales han expresado su dolor ante la pérdida de uno de los grandes nombres del rock a través de cientos de mensajes y homenajes que inundan las redes sociales. Su ciudad natal, Plasencia, ha decretado tres días de luto oficial. Además, desde su sello se ha anunciado que en los próximos días se dará a conocer la fecha y el lugar del homenaje público.
En su comunicado, la agencia apeló a su dimensión humana y artística: «Despedimos al último gran filósofo, humanista y literato contemporáneo de lengua hispana, y al cantante cuyas melodías estremecieron a generaciones».
Robe Iniesta fue, además de un gran músico, un cronista del alma, un poeta del rock que supo expresar con crudeza y ternura los anhelos, los miedos y los sueños de una generación. Sus letras –a veces ásperas, otras veces íntimas– alcanzaron una capacidad emocional que ha trascendido por décadas.
Con su partida, se cierra un capítulo clave de la historia del rock en español. Pero, al mismo tiempo, su obra permanece: en canciones, álbumes, conciertos, y en la memoria colectiva de quienes crecieron con su música. Hoy despedimos a Robe Iniesta, pero su voz, su rabia, su belleza y su honestidad siempre permanecerán vivas.