lunes, julio 20, 2026
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Los pendientes de 3.000 años de Zendaya desatan una polémica sobre el patrimonio arqueológico

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La actriz lució durante la promoción de La Odisea unos pendientes elaborados con antiguos discos de oro iraníes, una elección que ha abierto un debate sobre la conservación, la procedencia y el uso privado de objetos históricos

Los estilismos de Zendaya durante la promoción de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, han estado inspirados en la mitología griega y, especialmente, en Atenea, personaje interpretado por la actriz. Sin embargo, uno de los complementos elegidos para un acto celebrado en Londres ha provocado una controversia que trasciende el mundo de la moda: unos pendientes elaborados con piezas arqueológicas de aproximadamente 3.000 años de antigüedad.

Zendaya combinó un vestido blanco drapeado de Jacquemus y un tocado de inspiración clásica con dos grandes pendientes. Estos incorporan discos de oro iraníes que se atribuyen al llamado tesoro de Ziwiye, un conjunto de objetos de oro, plata y marfil descubierto a finales de la década de 1940 cerca de Saqqez, en el noroeste de Irán. Los medallones habrían sido realizados entre los siglos VIII y VII a.C., en una región marcada entonces por la presencia de pueblos como los medos, los asirios y los escitas.

Las piezas presentan un motivo solar o de roseta habitual en el antiguo Oriente Próximo. Aunque actualmente funcionan como pendientes, probablemente tuvieron en su origen otro uso. La arqueóloga Annelise Baer ha señalado que pudieron formar parte de un elemento decorativo más amplio y funcionar como objetos asociados a un elevado estatus social. Algunos especialistas también han planteado su posible pertenencia a una prenda ceremonial.

El joyero londinense Glenn Spiro incorporó los discos a una estructura contemporánea de oro amarillo de 18 quilates y diamantes para su colección Materials of the Old World. Posteriormente, los pendientes fueron adquiridos por Barron London, firma que los cedió a Zendaya y que los conserva en su colección privada, sin ofrecerlos a la venta.

La polémica no se limita a la antigüedad de las piezas. El tesoro de Ziwiye fue hallado sin presencia de arqueólogos y numerosos objetos fueron retirados y vendidos antes de que pudieran documentarse adecuadamente. Como consecuencia, se perdió buena parte de su contexto y todavía existen dudas sobre la procedencia exacta, la función y la trazabilidad de algunos de los materiales atribuidos al conjunto.

Arqueólogos, historiadores y usuarios de las redes sociales han criticado que objetos de valor histórico empleados terminen convertidos en accesorios de lujo por coleccionistas privados y han defendido que deberían conservarse en museos o regresar a su país de origen. Algunos especialistas sospechan que los medallones pudieron salir de Irán mediante el expolio o el mercado ilícito de antigüedades, aunque este extremo no ha sido demostrado de manera concluyente.  

Barron London ha defendido que los discos se encuentran sujetos mediante un sistema de garras sencillo y no invasivo que no altera los objetos originales. La firma sostiene que las joyas permiten recordar el legado artístico, cultural e histórico de Irán. Hasta el momento, ni Zendaya ni su estilista, Law Roach, se han pronunciado sobre una controversia que, una vez más, plantea hasta qué punto es lícito o no que piezas históricas permanezcan en manos privadas, especialmente cuando existen dudas sobre su procedencia y trazabilidad.