Más de medio siglo después del último viaje tripulado a la Luna, la misión Artemis II ha devuelto a la humanidad al espacio profundo con un histórico sobrevuelo alrededor de nuestro satélite

La misión Artemis II de la NASA ha marcado un hito en la exploración espacial al completar con éxito el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años. La nave Orion, lanzada el 1 de abril al espacio, ha llevado a bordo a cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch (la primera mujer en orbitar la Luna) y Jeremy Hansen, en una expedición de unos diez días destinada a probar los sistemas necesarios para futuras misiones lunares.
A diferencia de las misiones del programa Apolo, Artemis II no tenía como objetivo alunizar, sino realizar un sobrevuelo del satélite y regresar a la Tierra. Esta misión constituye un paso clave dentro del programa Artemis, cuyo propósito final es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y preparar futuras misiones a Marte.
Durante los primeros días, la tripulación llevó a cabo pruebas en órbita terrestre para evaluar sistemas críticos como el soporte vital, la navegación y las comunicaciones en el espacio profundo. Estas pruebas incluyeron el control manual de la nave y la verificación del funcionamiento de los sistemas en diferentes condiciones, como periodos de actividad y descanso.
Posteriormente, la nave realizó la maniobra de inyección translunar, abandonando la órbita terrestre en dirección a la Luna. Una vez allí, Orion entró en trayectoria alrededor del satélite, permitiendo a los astronautas observar tanto la cara visible como la oculta, una región nunca vista directamente por humanos desde misiones tripuladas.
Uno de los momentos más destacados de la misión ha sido el paso por detrás de la Luna, durante el cual se ha perdido la comunicación con la Tierra durante unos 40 minutos. Este fenómeno, previsto por los equipos de control, confirmó la entrada de la nave en la cara oculta del satélite.
Además, la tripulación ha alcanzado una distancia récord de más de 406.000 kilómetros de la Tierra, superando la marca establecida por el Apolo 13 en 1970. Este logro convierte a los astronautas de Artemis II en los humanos que más lejos han viajado en la historia.
Durante su paso por la órbita lunar, los astronautas han realizado observaciones, como los matices de color que tiene el satélite (tonos marrones y azules), han captado imágenes de la superficie (incluida la cara oculta) y han llevado a cabo diversas comprobaciones técnicas del rendimiento de la nave en el entorno del espacio profundo.

Tras completar el sobrevuelo, la nave ha iniciado su regreso a la Tierra, utilizando una trayectoria de retorno libre, aprovechando la gravedad lunar para impulsarse sin necesidad de grandes maniobras adicionales. El amerizaje está previsto para el próximo viernes en el océano Pacífico, culminando así una misión considerada esencial para futuras expediciones tripuladas.
Con Artemis II, la NASA no solo ha demostrado la viabilidad de sus nuevos sistemas espaciales, sino que ha reabierto el camino hacia la exploración humana del espacio profundo, sentando las bases para las próximas misiones del proyecto Artemis que se espera que culminen conociendo regiones de la Luna hasta ahora desconocidas y con el ser humano pisando la superficie.