La madrugada del 3 de marzo, millones de personas podrán observar un eclipse lunar total que teñirá la Luna de rojo durante casi una hora, en uno de los fenómenos astronómicos más destacados del año

El próximo 3 de marzo el cielo ofrecerá uno de los espectáculos astronómicos más impresionantes del año: un eclipse lunar total, también conocido como “Luna de sangre”, durante el cual nuestro satélite adoptará un tono rojizo al atravesar completamente la sombra de la Tierra. Este fenómeno será visible a simple vista sin necesidad de telescopios o filtros especiales, siendo el primer eclipse lunar total de 2026. Este evento no volverá a repetirse hasta finales de 2028; en agosto de este año habrá un eclipse lunar parcial.
Un eclipse lunar total ocurre cuando la Tierra se interpone directamente entre el Sol y la Luna, bloqueando la luz solar directa y proyectando su sombra sobre la superficie lunar. La peculiar coloración rojiza que caracteriza a la “Luna de sangre” es el resultado de la dispersión de la luz solar por la atmósfera terrestre, que filtra las longitudes de onda azul y deja pasar principalmente la roja, la cual se refracta y alcanza la Luna. Este efecto es similar al que observamos en los colores rojo y naranja de los amaneceres y atardeceres.
Según los datos astronómicos, el eclipse comenzará la noche del 2 al 3 de marzo y tendrá una duración total de aproximadamente 5 horas y 39 minutos, de las cuales casi una hora corresponde al punto máximo, cuando la Luna queda totalmente inmersa en la sombra umbral de la Tierra. Los horarios generales en tiempo universal (UTC) sitúan el inicio del eclipse penumbral sobre las 08:44 UTC, el comienzo de la totalidad a las 11:04 UTC, y su finalización alrededor de las 12:03 UTC.
La visibilidad del fenómeno variará según la región del planeta desde donde se observe. El eclipse será totalmente observable en el este de Asia, Australia, Nueva Zelanda y amplias zonas del Océano Pacífico, mientras que en América del Norte y Central podrá verse durante las primeras horas de la madrugada, incluso aunque en partes como la costa este de Norteamérica la Luna se oculte antes de que concluya la fase total. En gran parte de Sudamérica y Asia Central el eclipse aparecerá como parcial, y en Europa y África no será visible.
Este tipo de eclipses ofrece, además de un espectáculo visual, la oportunidad para divulgar conocimientos sobre astronomía básica y los movimientos del sistema solar. Los expertos recomiendan observarlo desde lugares con horizontes despejados y baja contaminación lumínica para maximizar la experiencia, sin requerimiento de equipos especiales, y recordar que, a diferencia de los eclipses solares, los eclipses lunares son seguros para la vista. Para quienes no puedan verlo directamente, diversas plataformas científicas y astronómicas, así como aficionados, ofrecerán transmisiones en vivo del evento.