viernes, enero 23, 2026
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La IA pone nombre al verdugo de «El último judío en Vinnitsa» tras 84 años de anonimato

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En un hito para la memoria histórica, la inteligencia artificial ha logrado resolver uno de los muchos misterios de la Segunda Guerra Mundial al identificar al oficial nazi tras una de las fotos más conocidas del Holocausto

Una de las imágenes más desgarradoras del siglo XX, que captura el instante previo a la ejecución de un hombre frente a una fosa común, ha dejado de ser un enigma parcial para la historia. Gracias al uso de tecnología de reconocimiento facial impulsada por la inteligencia artificial (IA) y a una meticulosa investigación documental, se ha logrado identificar al oficial nazi que aparece en la fotografía conocida como «El último judío de Vínnitsa». El perpetrador ha sido identificado como Jakobus Onnen, un antiguo profesor alemán que se integró en las SA y la SS.

La investigación que permitió este hallazgo fue liderada por el historiador alemán Jürgen Matthäus, quien, durante años, ha estado trabajando para reconstruir el contexto de la imagen. La pieza clave del rompecabezas surgió cuando un ciudadano se puso en contacto con el investigador tras reconocer rasgos familiares en la fotografía. El informante sospechaba que el verdugo era su propio tío político. A partir de esta pista, se facilitaron fotografías familiares de Onnen que sirvieron de base para el análisis tecnológico realizado en colaboración con expertos del grupo de investigación periodístico Bellingcat.

El software de IA de reconocimiento facial utilizado comparó las facciones del oficial en la foto de la ejecución con los retratos privados de Onnen, arrojando una coincidencia de más del 99%. Esta herramienta forense permitió superar los límites del ojo humano y la baja resolución de los archivos de la época, confirmando que el hombre que apunta con su pistola a un civil arrodillado era efectivamente el profesor nacido en Tichelwarf en 1906. Onnen, quien se había unido al Partido Nazi, sirvió en el Einsatzgruppe C, un escuadrón de la muerte responsable de masacres masivas en territorio soviético.

Además de la identidad del asesino, la investigación ha corregido datos históricos sobre la propia imagen. Aunque popularmente se la situaba en Vínnitsa, el hallazgo de una copia de la foto en el diario de un oficial austríaco, Walter Materna, y el análisis de geolocalización por IA confirmaron que la escena ocurrió en la ciudadela de Berdychiv, Ucrania, probablemente a finales de julio de 1941. Los edificios visibles al fondo de la imagen original, que antes pasaban desapercibidos, fueron fundamentales para que los algoritmos ubicaran el lugar exacto de la tragedia. La foto de Materna tenía una anotación en el reverso que decía: «Ejecución por los judíos por las SS en Ciudadela de Berdychiv. 28 de julio de 1941».

A pesar de que Jakobus Onnen murió en combate en 1943, y nunca fue juzgado por sus crímenes, este avance representa un hito en la justicia histórica. Los expertos coinciden en que el caso demuestra el potencial de la IA para auditar el pasado y dar rostro tanto a verdugos como a víctimas. Mientras la identidad del verdugo ha quedado expuesta, la del hombre que permanece arrodillado con una expresión de resignada dignidad sigue siendo, hasta hoy, una incógnita que la historia aún intenta resolver.