Las excavaciones realizadas en Villa Celimontana han sacado a la luz ocho estancias con mosaicos, frescos y revestimientos en opus sectile pertenecientes a un complejo construido en el siglo II d.C.

Una intervención realizada en Villa Celimontana, localizada en la colina del Celio de Roma, ha permitido descubrir los restos de un importante edificio de época imperial que podría haber estado relacionado con los vigiles, el cuerpo encargado, entre otras funciones, de combatir los incendios en la antigua ciudad. El hallazgo se produjo durante unos trabajos financiados con fondos del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR) y desarrollados bajo la supervisión de la Soprintendenza Speciale di Roma, dependiente del Ministerio de Cultura italiano.
Las investigaciones arqueológicas han sacado a la luz ocho estancias, cinco de ellas excavadas completamente y otras tres conservadas de manera parcial. El complejo fue construido durante el siglo II d.C. y experimentó una reorganización en el siglo III.
Uno de los elementos más destacados es un gran mosaico con decoración marina. En él aparecen representados un delfín, un pez, una langosta y un cangrejo dispuestos alrededor de una crátera, un recipiente empleado en la antigüedad para mezclar vino y agua. Los arqueólogos también han recuperado fragmentos de un pavimento de mosaico anterior, correspondiente a la época antonina, amplias partes de un techo decorado con pinturas y numerosos revestimientos realizados en opus sectile, técnica ornamental basada en la combinación de piezas de distintos materiales y colores.
La riqueza de estos elementos ha planteado diferentes posibilidades sobre la función original del edificio. La riqueza de los mosaicos, frescos y revestimientos podrían corresponder a una residencia aristocrática. Sin embargo, su localización y otros indicios encontrados durante las excavaciones permiten plantear también su posible vinculación con la V Cohorte de los Vigiles, cuya presencia en esta zona del Celio ya era conocida.
Los vigiles constituían un cuerpo organizado en época de Augusto que desempeñaba labores relacionadas con la vigilancia nocturna y, especialmente, con la prevención y extinción de incendios. De confirmarse la relación del nuevo edificio con su cuartel, el descubrimiento permitiría ampliar el conocimiento sobre las dimensiones y organización de este complejo en la Roma imperial.
Por el momento, los responsables de la investigación mantienen abiertas las distintas hipótesis. Simona Morretta, responsable científica de la excavación, ha señalado que será el análisis de las estructuras, los materiales y su contexto arqueológico el que permita comprobarlas y determinar cuál fue realmente la función del edificio.
El descubrimiento constituye, por tanto, una nueva pieza para reconstruir la historia de la colina del Celio y ampliar el conocimiento sobre uno de los sectores más importantes de la Roma antigua.