Un equipo de arqueólogos ha desenterrado en la ciudad etrusca de Vulci la cabeza de una kore griega del siglo V a.C., cuya presencia en suelo itálico desafía los registros históricos conocidos hasta la fecha

El subsuelo de la antigua ciudad italiana de Vulci, en la provincia de Viterbo, ha vuelto a reescribir la historia del Mediterráneo. Este descubrimiento se encasilla dentro del proyecto Vulci Cityscape, codirigido por la doctora Mariachiara Franceschini, arqueóloga de la Universidad Albert-Ludwigs de Friburgo, y el doctor Paul P. Pasieka, arqueólogo de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, y se ha revelado como un descubrimiento «excepcional y revolucionario»: la cabeza de una kore de mármol, esculpida en la Ática hace más de 2.500 años y exportada a Etruria, que ha emergido intacta entre las ruinas de un santuario etrusco.
La pieza, presentada oficialmente en el Ministerio de Cultura en Roma, con la presencia del ministro Alessandro Giuli, representa a una mujer joven con el característico «estilo ático» de principios del siglo V a.C. Según los expertos, la escultura muestra rasgos inconfundibles de los talleres de la Acrópolis de Atenas: ojos almendrados, la enigmática «sonrisa arcaica» y un peinado extremadamente complejo, con rizos minuciosamente tallados que caen sobre los hombros. Además, se han detectado detalles técnicos asombrosos, como pestañas de cobre aplicadas y restos de policromía que sugieren que, en su origen, la estatua lucía colores vibrantes.
Lo que hace que este descubrimiento sea un evento de extraordinaria importancia no es solo la belleza del mármol, sino su ubicación. Es sumamente raro encontrar estatuaria griega de gran formato y alta calidad en territorio etrusco; la mayoría de las piezas de este tipo se conservan en la propia Grecia o en las colonias de la Magna Grecia (sur de Italia).
La cabeza fue hallada en el sector suroeste de un nuevo templo monumental identificado en 2021, una estructura de enormes dimensiones que rivaliza con el conocido «Tempio Grande» de la ciudad. Su presencia en un edificio de culto etrusco demuestra que las élites de Vulci no solo importaban cerámica, sino que mantenían vínculos espirituales, políticos y artísticos de primer nivel con Atenas, llegando a encargar o recibir esculturas de mármol que presidían sus espacios más sagrados.
Actualmente, la pieza se encuentra bajo la custodia del Instituto Central para el Restauración (ICR) en Roma. Allí, un equipo multidisciplinar está realizando análisis no invasivos para identificar el origen exacto del mármol (posiblemente de las canteras de Paros o del Pentélico), la policromía original, las técnicas de trabajo, y reconstruir digitalmente cómo habría sido el cuerpo completo de la kore, que originalmente estaría de pie, vestida con un refinado quitón y portando una ofrenda.
Los investigadores creen que este descubrimiento es uno de los muchos que pueden salir en el distrito del templo de Vulci. Las próximas campañas seguirán haciendo uso de métodos arqueológicos avanzados para comprender mejor la evolución del paisaje urbano de Vulci. Mientras tanto, este hallazgo obliga a los historiadores a revisar la profundidad de los intercambios culturales en el Mediterráneo antiguo.