Tras más de una década fuera de España y después de recorrer el mercado internacional del arte, dos esculturas romanas de bronce expoliadas de un yacimiento arqueológico han regresado al patrimonio público gracias a una compleja investigación policial y a la cooperación internacional

La Policía Nacional ha anunciado la recuperación y retorno a España de dos grupos escultóricos romanos de bronce expoliados hace más de una década, tras una compleja investigación internacional que ha implicado la cooperación con autoridades extranjeras y un gesto determinante de un coleccionista privado.
Las piezas, datadas entre los siglos I y II d.C., es decir, del periodo romano altoimperial, son dos grupos escultóricos excepcionales en bronce que representan a dos niñas de corta edad persiguiendo perdices, una escena considerada «poco habitual» en la escultura romana conservada hasta hoy. Su calidad artística y estado de conservación, así como el hecho de que un conjunto escultórico romano haya llegado hasta nuestros días (algo sumamente excepcional), hacen de estas obras dos «rara avis» dentro del patrimonio arqueológico clásico.
Según las investigaciones policiales, las esculturas fueron extraídas ilegalmente de un yacimiento arqueológico en el sur de España entre 2007 y 2008. Tras el robo, los traficantes del patrimonio blanquearon su origen y procedencia ilegal mediante documentación falsa, lo que les permitió introducir las piezas en el mercado internacional de arte y subastarlas en 2012, donde fueron adquiridas por un coleccionista privado estadounidense por «varios millones de euros».
La pista para localizar estos bronces regresó años después. La Policía Nacional siguió indicios que incluían una exposición de las esculturas en el Museo Metropolitano de Nueva York y referencias a un proceso judicial en Suiza en 2018 por estafa y falsificación de documentos relacionado con estas piezas. Estas investigaciones y la colaboración entre diferentes países allanaron el camino para la recuperación de los conjuntos.
El momento decisivo llegó cuando el coleccionista estadounidense, tras conocer, a través de las gestiones de la policía española, que las esculturas habían salido ilegalmente del país, decidió cederlas «de manera irrevocable y gratuita» al Estado español, evitando un proceso legal que, según la Policía, habría sido infructuoso.
El pasado 20 de diciembre, las obras llegaron al aeropuerto de Madrid procedentes de Estados Unidos, y, en un acto oficial, con la presencia de responsables de la Policía Nacional y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Cultura, fueron depositadas en el Museo Arqueológico Nacional (MAN), donde se espera que estén disponibles para su análisis, restauración y futura exhibición al público.
Durante el acto de entrega, representantes de la Policía Nacional y de la Dirección General de Patrimonio Cultural recordaron que la recuperación de las esculturas fue posible gracias a la investigación coordinada con autoridades internacionales, incluida la policía suiza y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. También ha sido fundamental el apoyo de la embajada española en Suiza, la Subdirección de Registros y Documentos del Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura, el MAN, y el departamento de Aduanas de la AEAT.