Un grupo organizado sustrajo en apenas unos minutos gran parte de uno de los conjuntos de orfebrería más importantes de la Edad del Bronce en Europa, en un nuevo asalto a un museo español tras los registrados este año en Badajoz y Albacete

El Museo de Villena (MUVI), en Alicante, permanece cerrado después del robo de gran parte del Tesoro de Villena, uno de los conjuntos de orfebrería más importantes de la Edad del Bronce en Europa. El asalto se produjo durante la madrugada del jueves 27 de agosto y fue ejecutado en apenas unos minutos por un grupo organizado que logró abandonar las instalaciones antes de la llegada de los agentes.
La primera alarma se activó alrededor de las 5:16 horas en el polideportivo municipal, situado en otro punto de la localidad; pocos minutos después saltaron las alarmas del museo. Los asaltantes accedieron al edificio por un lateral y atacaron los cristales blindados que protegían las piezas. Cuando los agentes llegaron al MUVI, los autores ya habían huido. Las investigaciones ahora tratan de determinar si la primera alarma formó parte de una maniobra de distracción previamente planificada.
El Tesoro de Villena fue descubierto en 1963 por el arqueólogo José María Soler y sus colaboradores y está formado por decenas de objetos de oro, plata, hierro y ámbar fechados en torno al siglo X a.C. Entre ellos se encuentran numerosos brazaletes y cuencos de oro, recipientes y otros elementos ornamentales. Su importancia supera ampliamente el valor económico de los materiales, ya que constituye un conjunto excepcional para el conocimiento de las sociedades de la Edad del Bronce en la península ibérica.
Por suerte, no todas las piezas fueron sustraídas. Entre las que se salvaron se encuentra un brazalete realizado con hierro meteorítico, uno de los elementos de mayor interés científico del conjunto. Los análisis publicados en 2024 determinaron que tanto este objeto como otra pequeña pieza de hierro recubierta de oro fueron elaborados con material procedente de un meteorito. El primero fue abandonado por los asaltantes, mientras que la segunda pieza ha sido sustraída.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación y las características del golpe han llevado a estudiar posibles conexiones con otros robos recientes de patrimonio. En abril fueron sustraídas 149 monedas de oro pertenecientes al Tesoro de Villanueva de la Serena, en el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz y, en julio, más de 200 monedas de dos colecciones de alto valor desaparecieron del Museo de Albacete. Los tres asaltos presentan similitudes, como la rapidez de ejecución, el acceso violento a los edificios y el interés por objetos realizados en oro.
La sucesión de estos episodios ha vuelto a situar en primer plano el debate sobre la protección del patrimonio arqueológico y la capacidad de las instituciones museísticas para hacer frente a grupos especializados. Lo sucedido en Villena no implica necesariamente una ausencia de medidas de seguridad: el MUVI disponía de sensores de movimiento, térmicos y sísmicos, videovigilancia permanente y una cámara acorazada especialmente diseñada para proteger el Tesoro. Sin embargo, tres robos de piezas de oro en museos españoles en apenas cuatro meses han incrementado la preocupación por este tipo de delincuencia patrimonial. El Ministerio de Cultura ya había solicitado información sobre los sistemas de protección de los museos tras los asaltos de Badajoz y Albacete, y tiene previsto abordar junto a las comunidades autónomas la revisión y el refuerzo de los protocolos de seguridad.