La muestra reúne cerca de 200 piezas para analizar cómo arquitectas, diseñadoras e investigadoras redefinieron el espacio doméstico entre los siglos XIX y XX a través de la funcionalidad, la eficiencia y la innovación técnica

El Museo Nacional de Artes Decorativas (MNAD), museo estatal dependiente del Ministerio de Cultura, inauguró el pasado 29 de abril la exposición Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina, una muestra que revisa la transformación del espacio doméstico entre mediados del siglo XIX y comienzos del XX desde la perspectiva de las mujeres que participaron en su diseño y organización. La exposición podrá visitarse gratuitamente hasta el 27 de septiembre de 2026.
Esta muestra, comisariada por Andrés Alfaro y Remedios Samper, reúne cerca de 200 piezas centradas en los objetos cotidianos y en la evolución de la cocina moderna. Buena parte de las obras y materiales proceden de la colección Alfaro Hofmann, ubicada en Godella (Valencia), considerada uno de los conjuntos europeos más importantes para comprender la historia del diseño doméstico del siglo XX y formada por más de 5.000 piezas.
La muestra pone el foco en las aportaciones de investigadoras, arquitectas, teóricas y diseñadoras que replantearon la vivienda y el trabajo doméstico desde criterios de funcionalidad y eficiencia. Entre las figuras destacadas aparecen las pioneras estadounidenses Catharine Beecher, Christine Frederick y Lillian Gilbreth, quienes aplicaron principios de organización científica del trabajo al ámbito del hogar. Sus propuestas introdujeron conceptos como la cocina eficiente y el llamado “triángulo de trabajo”, fundamentales en el desarrollo posterior de la cocina contemporánea.
Estas ideas se extendieron posteriormente por Europa gracias al trabajo de arquitectas y diseñadoras como Margarete Schütte-Lihotzky, Benita Koch-Otte, Truus Schröder o Erna Meyer. La exposición destaca especialmente la denominada Cocina de Frankfurt, diseñada por Schütte-Lihotzky y considerada el primer modelo de cocina modular producido en serie, concebido para optimizar movimientos, espacio y tiempo dentro del hogar.
El recorrido expositivo presenta la cocina como un auténtico laboratorio de innovación donde confluyeron la electrificación del hogar, el desarrollo industrial y la incorporación de nuevos materiales y electrodomésticos. La exposición muestra, mediante mobiliario, utensilios, documentación histórica, recreaciones y diversos objetos domésticos, cómo las soluciones desarrolladas en este periodo transformaron tanto la cocina como la arquitectura residencial moderna.
La muestra también analiza cómo las primeras décadas del siglo XX trajeron nuevas formas de entender la vivienda, en un contexto marcado por el auge de la vivienda social y la progresiva incorporación de la mujer al ámbito profesional. Conceptos como la vivienda mínima, la multifuncionalidad de los espacios o la optimización del entorno doméstico aparecen reflejados como respuestas a las nuevas necesidades de la vida cotidiana.
Con esta exposición, el MNAD propone una revisión histórica del diseño doméstico y del papel desempeñado por estas “ingenieras domésticas”, cuyas aportaciones continúan influyendo en muchos de los modelos de vivienda y organización del hogar presentes en la actualidad.