sábado, marzo 21, 2026
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El arte como memoria y denuncia: una exposición recuerda a las 7.291 víctimas de residencias en Madrid

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Una muestra en Madrid pone rostro a las personas fallecidas en residencias durante la pandemia, combinando arte y testimonio para reivindicar memoria, dignidad y justicia

La exposición Homenaje a las 7.291 víctimas discriminadas sin atención sanitaria se presenta en Madrid como un ejercicio de memoria colectiva y denuncia política en torno a una de las cuestiones más controvertidas de la gestión de la pandemia: la situación de las residencias de mayores durante la primera ola de la COVID-19. La muestra, impulsada por la asociación creada por los familiares de las víctimas “7.291: Verdad y Justicia”, busca poner rostro a quienes fallecieron en estos centros sin recibir atención hospitalaria, en el contexto de los protocolos aplicados en la Comunidad de Madrid en 2020.

La exposición se encuentra en la Fundación Anselmo Lorenzo y puede visitarse hasta el 1 de abril. La muestra reúne materiales diversos (fotografías, cartas, objetos personales y piezas artísticas) que reconstruyen las historias individuales detrás de la cifra de 7.291 fallecidos. Frente a la abstracción de los datos, el recorrido propone una aproximación emocional y humana, centrada en el duelo y la memoria. Algunas obras, como las de la artista Chon García, articulan visualmente esa ausencia, convirtiendo el espacio expositivo en un lugar de recogimiento, pero también de interpelación al espectador.

El proyecto tiene una doble dimensión: estética y política, con el objetivo de denunciar lo ocurrido y reclamar responsabilidades. En este sentido, los testimonios de familiares ocupan un lugar central. A través de textos y grabaciones, relatan las circunstancias en las que murieron sus seres queridos, así como la falta de información y acompañamiento durante aquellos meses. Para muchos de ellos, la muestra supone una forma de reparación simbólica ante lo que consideran un abandono institucional.

El contexto en el que surge esta iniciativa sigue siendo objeto de debate público. Los denominados “protocolos de derivación”, que limitaron el traslado de residentes a hospitales en función de criterios como el grado de dependencia o deterioro cognitivo, han sido ampliamente cuestionados por asociaciones de familiares y sectores políticos. La exposición se inscribe así en un proceso más amplio de reivindicación de verdad, justicia y reconocimiento para las víctimas.

Al mismo tiempo, la propuesta plantea el papel del arte como herramienta para abordar el duelo y preservar la memoria de las víctimas. La exposición invita a reflexionar sobre cómo se construye la memoria en torno a acontecimientos personales y en base a la experiencia de los familiares. En este sentido, conecta con otras prácticas contemporáneas que utilizan el lenguaje artístico para visibilizar problemáticas sociales y generar espacios de diálogo.

Con esta muestra, los impulsores no solo buscan recordar a sus allegados fallecidos, sino también evitar que su historia caiga en el olvido. En palabras de los propios familiares, se trata de “humanizar” una tragedia que, más allá de las cifras, sigue teniendo profundas implicaciones éticas, políticas y sociales en la España actual.