A más de 2.400 metros de altitud, los Alpes italianos han desenterrado un archivo fósil de gran interés que transforma nuestra comprensión sobre las rutas migratorias de los primeros gigantes que habitaron el planeta

Un hallazgo paleontológico sin precedentes ha transformado las cumbres nevadas del Parque Nacional del Stelvio, en la región de Lombardía, en uno de los yacimientos de huellas más importantes del mundo. Se trata de un extenso corredor de miles de pisadas fósiles (algunas estimaciones sugieren hasta 20.000 huellas) que datan de hace más de 200 millones de años, durante el período Triásico Superior. El descubrimiento, realizado de forma accidental por el fotógrafo de naturaleza Elio Della Ferrera, revela un ecosistema que hasta ahora permanecía oculto a más de 2.400 metros de altitud.
El yacimiento se extiende a lo largo de unos cinco kilómetros sobre paredes de roca dolomítica que hoy son prácticamente verticales. Sin embargo, los científicos explican que, en el momento en que se grabaron las huellas, la zona era una vasta llanura pantanosa de clima tropical situada a orillas del antiguo océano Tetis. Debido a la colisión de las placas tectónicas africana y euroasiática que formó los Alpes, el suelo original se elevó, rotó y se endureció, preservando las marcas como si hubieran sido grabadas en cemento fresco.
Las investigaciones preliminares, lideradas por el paleontólogo Cristiano Dal Sasso, del Museo de Historia Natural de Milán, indican que la mayoría de las huellas pertenecen a prosaurópodos. Estos dinosaurios herbívoros, antecesores de los gigantescos saurópodos del Jurásico como el Brontosaurus, eran bípedos de cuello largo y cabeza pequeña, y podían alcanzar los 10 metros de longitud. Las marcas son tan nítidas que permiten distinguir perfectamente la anatomía de las extremidades, incluyendo el rastro de cuatro dedos y garras afiladas en impresiones que llegan a medir hasta 40 centímetros de diámetro.
Más allá de la magnitud física del sitio, el valor científico reside en la información sobre el comportamiento social de estos animales. Las hileras de huellas paralelas son una evidencia directa de que estos dinosaurios se desplazaban en manadas organizadas. Además, los expertos han identificado patrones que sugieren comportamientos complejos, como grupos que se detenían y se agrupaban en círculo, posiblemente como estrategia de defensa o descanso, aunque es una hipótesis. El hallazgo de huellas de diferentes tamaños confirma, además, la presencia de individuos adultos conviviendo con crías.
Este «valle de los dinosaurios» se encuentra estratégicamente en Val di Fraele, en el Parque Nacional del Stelvio, una de las sedes de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de 2026. Aunque el acceso público es actualmente imposible debido a la altitud y la nieve, las autoridades locales y los científicos planean utilizar drones y tecnologías de escaneo remoto para mapear el área con precisión. Este archivo fósil promete ocupar a los investigadores durante décadas, ofreciendo una ventana única a la era en la que los dinosaurios comenzaron a dominar el planeta.