Una iniciativa cultural crece en sentido contrario a los grandes descuentos que protagonizan el Black Friday: Book Friday reivindica el libro, la lectura y las librerías independientes como un acto de resistencia frente al consumismo acelerado

Del 28 al 30 de noviembre, decenas de librerías, autores y lectores de toda España se unen en la tercera edición de Book Friday, una iniciativa que reivindica la lectura, las librerías independientes y el encuentro cultural frente al frenesí consumista del Black Friday.
El proyecto, impulsado por la Asociación Soy de la Cuesta a partir de una idea de Hugo Prestel, librero de la emblemática librería de segunda mano Cuesta de Moyano, retoma el pulso de las librerías físicas y de proximidad en un momento en que el mercado del libro sigue en tensión.
Este año, Book Friday amplía su alcance: participarán unas 90 librerías de España – y también de algunos puntos de Europa – que abrirán sus puertas para ofrecer una experiencia de compra consciente.
En Madrid, el inicio oficial tendrá lugar en la estación del Metro de Madrid de Nuevos Ministerios: su vestíbulo se transformará en una de las casetas de feria de libros, evocando la atmósfera de la Cuesta de Moyano, con puestos de venta, novedades, libros de ocasión y firmas. Entre los autores que estarán firmando libros figuran Javier Sierra, Lana Corujo, Megan Maxwell, Sandra Miró y Elisa Fernández Guzmán – ganadora del Premio Nacional de Poesía Joven 2025 –, entre otros.
Además, la programación incluye mesas de diálogo, lecturas, talleres literarios, actividades familiares y propuestas culturales en espacios poco convencionales. Hay previsiones de talleres en bibliotecas públicas, colegios o centros comunitarios; y, por primera vez, Book Friday llegará incluso a entornos penitenciarios, ofreciendo lectura y cultura en contextos invisibilizados.
A diferencia del Black Friday, Book Friday renuncia a los descuentos masivos. En su lugar, quienes compren un libro en las librerías participantes obtienen un número para un sorteo de 240€ en libros, canjeables en las propias librerías hasta finales de año.
La idea no es competir por el precio, sino por la calidad del encuentro: que la compra de un libro sea un acto reflexivo, cultural y comunitario. Es un reconocimiento al papel esencial de las librerías pequeñas e independientes, que suelen ser las que tienen que resistir a estos tiempos de consumo acelerado y sostenibilidad cuestionable.
Book Friday busca que volver a la librería sea un acto de resistencia cultural, un gesto consciente de apoyo a la diversidad editorial, de encuentro entre escritores y lectores, y de reivindicación del libro como objeto vivo, no como producto de oferta pasajera.
No es casualidad que, en 2025, Book Friday ponga especial atención en la Cuesta de Moyano: este histórico rincón de Madrid cumple 100 años, y sigue siendo un referente del comercio de libros a pie de calle en Europa.
La iniciativa recuerda la vigencia de lo local, de lo cultural y de lo material en un contexto en que todo parece moverse hacia lo digital, lo efímero, y lo consumible inmediatamente. Leer no es un consumo más, sino una pausa, una reflexión, un encuentro.