La exposición La última pintura reúne cerca de 200 obras de creadores de distintas generaciones para ofrecer una panorámica de las formas que adopta actualmente la práctica pictórica en Andalucía

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) reúne en La última pintura el trabajo de 32 artistas para trazar una panorámica de la creación pictórica desarrollada actualmente en Andalucía. La exposición está comisariada por Curro González y Alberto Figueroa, y podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027 en el Claustrón Sur y el Claustrón Este 2 de la Cartuja de Santa María de las Cuevas, en Sevilla.
La muestra reúne alrededor de 200 obras procedentes tanto de los fondos del propio CAAC como de préstamos de artistas y galeristas. Su planteamiento busca aproximarse a la diversidad de lenguajes, procedimientos y formas de entender la pintura contemporánea, evitando presentar la disciplina desde una concepción cerrada o estrictamente académica.
El núcleo principal está formado por 27 artistas nacidos entre 1977 y 1998, entre los que figuran Irene Anguita, María Rosa Aránega, Fran Baena, Fátima Calderón, Pepe Domínguez, Sofía González, Julia Llerena, Gloria Martín, Elena Núñez, Raquel Serrano, Lucía Tello, José Luis Valverde y Laura Vinós. A ellos se incorporan José María Bermejo, Juan José Fuentes, Victoria Gil, Francisco Peinado y Juan Suárez, cinco autores de generaciones anteriores y con trayectorias consolidadas, con el propósito de establecer un diálogo intergeneracional y ampliar la mirada sobre la evolución reciente de la pintura andaluza.
El recorrido se articula en doce secciones en diálogo que agrupan las obras atendiendo a las relaciones que mantienen entre sí y a diferentes cuestiones presentes en la creación contemporánea. Empezando por el final, la primera de ellas, reflexiona sobre la continuidad de la pintura frente a los recurrentes debates acerca de su desaparición, mientras que Un nuevo viejo mundo aborda las relaciones que los artistas establecen con imágenes y referentes del pasado.
Otros apartados exploran cuestiones como la memoria, la imaginación, la representación, la materialidad de la pintura o los procesos de transformación y repetición. Testigos: la vida recuperada presenta obras de María Rosa Aránega vinculadas a la recuperación de la memoria a partir de un antiguo álbum fotográfico, mientras que Cuestiones de superficie presta especial atención a las cualidades materiales y expresivas de la propia superficie pictórica.
El título La última pintura juega precisamente con una doble interpretación: puede entenderse como referencia a la pintura más reciente, pero también como una reflexión sobre su lugar dentro del arte actual. La exposición no pretende reivindicar su superioridad frente a otros lenguajes artísticos, sino mostrar cómo una práctica de larga tradición continúa transformándose y renovándose.
Con esta propuesta, el CAAC continúa su línea de apoyo y difusión de la creación contemporánea desarrollada en Andalucía, dedicando esta vez una atención específica a una disciplina que había quedado menos representada en anteriores exposiciones centradas en las prácticas artísticas más recientes de la comunidad.