La gran fiesta de la comunidad caribeña de Londres conmemora seis décadas desde su nacimiento en 1966 con dos jornadas de desfiles, música y disfraces que han vuelto a llenar las calles del oeste de la capital británica

El Carnaval de Notting Hill celebra su 60 aniversario convertido en uno de los grandes acontecimientos culturales de Londres y en una de las principales expresiones de la cultura caribeña en Reino Unido. Miles de personas han vuelto a ocupar las calles del oeste de la capital británica durante una edición especialmente simbólica, seis décadas después de que en 1966 comenzara a tomar forma una celebración que nació en un contexto marcado por las tensiones raciales y las dificultades que afrontaban las comunidades migrantes.
Los orígenes del carnaval están estrechamente vinculados a la llegada de población caribeña a Reino Unido después de la Segunda Guerra Mundial y a la discriminación que sufrió durante las décadas siguientes. Los disturbios raciales registrados en Notting Hill en 1958 y el asesinato del joven antiguano Kelso Cochrane en 1959 forman parte del contexto histórico en el que comenzaron a desarrollarse distintas iniciativas destinadas a reivindicar la cultura y la identidad de estas comunidades.
Ese mismo año, la periodista y activista comunista Claudia Jones impulsó un carnaval caribeño celebrado en un recinto cerrado de Londres. Sin embargo, el nacimiento de la actual fiesta callejera llegó en 1966, cuando la trabajadora social y vecina de Notting Hill Rhaune Laslett organizó una celebración infantil destinada a reunir a una comunidad profundamente dividida. La participación de la steel band de Russell Henderson resultó decisiva: los músicos salieron a recorrer las calles mientras vecinos y asistentes comenzaron a seguirlos, dando forma a una tradición que terminaría consolidándose como el Carnaval de Notting Hill.
Sesenta años después, aquella celebración comunitaria se ha transformado en el mayor evento callejero de Europa y reúne habitualmente a alrededor de dos millones de personas. Durante dos jornadas, las calles se llenan de desfiles, disfraces, steel bands, sound systems, conciertos y gastronomía, con una programación en la que conviven estilos como el calipso, la soca, el reggae, el dub o el dancehall. El domingo está tradicionalmente dedicado a los niños, mientras que el lunes tiene lugar el gran desfile de adultos.
La edición de 2026 ha contado además con presencia española. Carla Castro, reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, ha participado en el desfile con Icónica, la fantasía diseñada por Alexis Santana con la que fue coronada en la celebración tinerfeña. Su presencia forma parte de la colaboración establecida entre ambos carnavales con motivo del 60 aniversario de la cita londinense.
Más allá del espectáculo, la organización ha querido aprovechar este aniversario para recordar el carácter comunitario y reivindicativo que acompaña al carnaval desde sus orígenes. La celebración continúa funcionando como espacio de transmisión de la cultura caribeña entre generaciones y como memoria de las luchas contra el racismo y la discriminación que marcaron su nacimiento. Seis décadas después de aquella primera fiesta de 1966, Notting Hill conserva así una identidad construida entre música, celebración, comunidad y resistencia.