Las excavaciones en Tell Abu Saifi, en el este de Egipto, han sacado a la luz nuevas estructuras y un dintel que menciona a Horus como «señor de la ciudad de Mesn», reforzando la hipótesis sobre la localización de este antiguo enclave

Una misión arqueológica egipcia ha obtenido nuevos indicios que podrían ayudar a resolver uno de los interrogantes sobre la antigua frontera oriental de Egipto: la ubicación de la ciudad de Mesn, conocida a través de fuentes del Reino Nuevo pero cuya identificación arqueológica todavía no ha podido establecerse de manera definitiva. Los últimos hallazgos realizados en Tell Abu Saifi, en Al Qantara Este, gobernación de Ismailía, refuerzan la posibilidad de que este yacimiento estuviera relacionado con la antigua ciudad.
Entre los descubrimientos destaca un gran dintel de arenisca, roto en dos partes y decorado con inscripciones en tres de sus caras. La pieza conserva los títulos del faraón Ramsés II y un texto que hace referencia a trabajos de restauración realizados en una estatua de Horus como señor de la ciudad de Mesn. Para los investigadores, esta mención constituye una evidencia especialmente significativa a la hora de estudiar la identidad del asentamiento.
Los trabajos también han permitido reinterpretar algunas de las estructuras descubiertas durante campañas anteriores. Una gran construcción de adobe que en su momento se consideró parte del templo ahora ha sido identificada como el muro exterior del recinto sagrado. Las excavaciones han documentado accesos, habitaciones interiores y distintas fases constructivas, además de dos caminos de piedra que conducían hacia el templo. El más antiguo corresponde al periodo ptolemaico, mientras que sobre él se construyó posteriormente otro más estrecho durante época romana.
En el interior se han localizado espacios destinados al almacenamiento y otras dependencias relacionadas con el funcionamiento del templo. Los arqueólogos también han recuperado diversas piezas que ayudan a comprender la importancia administrativa y militar del enclave, entre ellas, parte de una estatua de esquisto de un escriba del ejército perteneciente a la dinastía XXVI, una estatua sin cabeza ni pies, un torso real de basalto y fragmentos escultóricos realizados en basalto y piedra caliza.
Las investigaciones muestran además que Tell Abu Saifi experimentó importantes transformaciones a lo largo del tiempo. El templo tuvo una destacada fase arquitectónica durante el periodo ptolemaico y, ya en época romana, parte del lugar fue reutilizado para levantar un campamento militar (castrum). Posteriormente, algunas zonas del antiguo espacio sagrado fueron empleadas para la producción de cal, actividad de la que se han encontrado restos de grandes hornos.
Los nuevos resultados también contribuyen al conocimiento del Camino de Horus, la histórica ruta militar vinculada a la defensa de la frontera oriental egipcia y a las comunicaciones con el Levante mediterráneo. La posición de Tell Abu Saifi y las evidencias descubiertas muestran la relevancia estratégica que tuvo este territorio y la sucesión de funciones religiosas, militares y económicas que desempeñó durante diferentes periodos.
Aunque los descubrimientos respaldan con mayor fuerza la hipótesis que relaciona Tell Abu Saifi con Mesn, la identificación definitiva todavía requiere nuevas excavaciones y estudios científicos. La misión continuará investigando el yacimiento para obtener más evidencias sobre su identidad, su evolución histórica y su papel dentro de la red de enclaves situada a lo largo del Camino de Horus.