jueves, julio 23, 2026
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Un lince ibérico aparece por primera vez en Euskadi

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El ejemplar fue captado por una cámara de fototrampeo instalada por un ganadero en Campezo, Álava, y su presencia refleja la recuperación y expansión territorial de una especie que hace dos décadas estuvo al borde de la extinción

Un lince ibérico ha sido documentado por primera vez en Euskadi después de aparecer ante una cámara de fototrampeo instalada en la localidad alavesa de Campezo. Las imágenes, de apenas unos segundos, fueron grabadas en diciembre de 2025, aunque no han llegado hasta meses después a la asociación naturalista Hontza Natura Elkartea, que ha confirmado que el animal pertenece a la especie Lynx pardinus.

La cámara había sido colocada por un ganadero con el objetivo de conocer qué animales silvestres atravesaban su terreno. En las grabaciones aparecieron especies como la gineta, el gato montés o el tejón, pero también quedó registrada la inesperada visita del lince, que recorrió la parcela durante la noche. El ejemplar llevaba un collar radiotransmisor, lo que indica que podría tratarse de un animal procedente de alguno de los programas de reintroducción desarrollados en la península ibérica.

Sin embargo, su origen exacto no ha sido determinado. El lince podría proceder del sur peninsular y los indicios apuntan a que sería un ejemplar reintroducido. Estos felinos son solitarios y pueden recorrer grandes distancias en busca de alimento o de nuevos territorios. Se han documentado desplazamientos de más de 25 kilómetros en una sola jornada e incluso recorridos acumulados de miles de kilómetros entre algunos individuos controlados mediante collares.

La aparición del animal no significa necesariamente que se haya instalado en Álava, sino únicamente que atravesó la zona. Euskadi no cuenta actualmente con ningún proyecto para reintroducir el lince ibérico, aunque sí existen iniciativas en territorios relativamente próximos, como Aragón y Palencia. Las sueltas realizadas durante los últimos años están favoreciendo la expansión de la especie hacia el valle del Ebro y otras áreas de la península.

El avistamiento también resulta llamativo porque la montaña alavesa posee una población de conejos menor que la vecina Rioja Alavesa. El conejo constituye cerca del 90% de la dieta del lince ibérico, por lo que su disponibilidad resulta fundamental para el asentamiento de la especie. Para la asociación naturalista, el paso del ejemplar demuestra, no obstante, que encontró en ese territorio un medio natural atractivo y de calidad.

Los ejemplares documentados hasta el momento en la región son de principios del siglo XX y corresponden a linces boreales, una especie diferente, de mayor tamaño. Aquellos animales fueron localizados en lugares como la sierra de Aizkorri-Aratz, el macizo de Gorbea y Valdegovía. El registrado ahora en Campezo constituye, por tanto, la primera prueba conocida de la presencia de un lince ibérico en Euskadi.

El hallazgo se produce en un momento de recuperación histórica para la especie. Hace dos décadas quedaban alrededor de 90 ejemplares, mientras que en 2025 se contabilizaron más de 2.660, la mayoría en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal. Aunque continúa amenazado, su expansión muestra los resultados de cría en cautividad, conservación y reintroducción desarrollados durante los últimos años.