Una investigación histórica ha permitido identificar a los autores del retablo del monasterio de Nuestra Señora de las Veredas, una de las piezas perdidas del patrimonio artístico utrerano

Un trabajo de investigación realizado por el historiador del arte utrerano Jesús María Mena García ha permitido identificar a los autores del desaparecido retablo del monasterio de Nuestra Señora de las Veredas, también conocido como el monasterio de San Francisco el Viejo, una obra perdida desde hace siglos, cuya autoría permanecía desconocida hasta ahora. El hallazgo aporta nuevos datos sobre el patrimonio artístico de Utrera y permite reconstruir parte de la historia de uno de los enclaves religiosos más relevantes de la localidad durante la Edad Moderna.
Según explica la investigación, el retablo fue ejecutado entre los años 1524 y 1533 por el escultor Gómez de Orozco y el policromador Alonso de León, dos artistas activos en el ámbito sevillano durante el Renacimiento. La atribución ha sido posible gracias al análisis de documentación histórica realizado por Mena García, que ha permitido identificar a los dos artistas como responsables de la obra desaparecida.
El monasterio de Nuestra Señora de las Veredas, situado en el término de Utrera, fue, durante siglos, uno de los principales centros de devoción de la localidad. Sin embargo, gran parte de su patrimonio artístico desapareció con el paso del tiempo, incluido el retablo, del que, hasta ahora, apenas se conocían algunos datos dispersos. El trabajo del historiador del arte contribuye, así, a recuperar parte de la memoria histórica y artística vinculada a este enclave.
Los resultados del estudio han sido publicados en la revista Archivo Hispalense, editada por la Universidad de Sevilla. El estudio, llevado a cabo gracias a la documentación conservada en diversos archivos, aporta documentación inédita sobre una obra de la que apenas se conservaban referencias, y permite avanzar en el conocimiento del patrimonio histórico-artístico relacionado con el antiguo monasterio utrerano, un edificio que, en su día, fue un gran foco de fe de la localidad.
Uno de los aspectos más destacados de la investigación es la identificación de Gómez de Orozco y Alonso de León como autores del retablo, dos autores de gran importancia en la Sevilla del siglo XVI y puente de transición entre el tardogótico y el Renacimiento. Orozco hizo trabajos de gran relevancia durante la época y colaboró, entre otras obras, en el retablo de la Catedral de Sevilla.
Aunque el retablo no se conserva en la actualidad, la documentación estudiada ha permitido reconstruir parte de su historia y devolverlo al relato patrimonial de Utrera, demostrando que aún queda mucho por investigar y por descubrir. Cinco siglos después de su creación, el retablo de Las Veredas vuelve, así, a ocupar un lugar en la historia gracias a un trabajo que ha logrado resolver una incógnita que ha permanecido abierta durante siglos.