miércoles, mayo 6, 2026
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El Museo del Prado revisita la fama y el olvido con “El cuadro del hambre”

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En el marco de sus nuevas propuestas expositivas, la institución madrileña recupera una obra clave del siglo XIX para reflexionar sobre los mecanismos de fama y olvido en la historia del arte

El Museo Nacional del Prado presenta una de sus propuestas más singulares de 2026 con la exposición El cuadro del hambre, una muestra centrada en la obra El año del hambre en Madrid (1818), del pintor José Aparicio. La exposición podrá visitarse hasta el 13 de septiembre en la sala 66 de edificio Villanueva, inaugurando además un nuevo formato expositivo del museo titulado “Una obra, una historia”.

La muestra propone analizar la trayectoria de una pintura que, en su momento, fue extraordinariamente popular y polémica, pero que con el paso del tiempo cayó en el olvido. En el siglo XIX, El año del hambre de Madrid llegó a ser una de las obras más difundidas del reinado de Fernando VII, en gran parte por su carácter propagandístico y su capacidad para conectar con el imaginario colectivo. Sin embargo, su notoriedad fue efímera: tanto la obra como su autor acabaron relegados, primero fuera de las salas principales del museo y después prácticamente fuera de la historiografía artística.

La exposición se articula en torno a este cambio de percepción. Según el propio Prado, el objetivo es examinar “el significativo episodio” de una pintura que pasó de ser central en el panorama artístico español a convertirse en casi anecdótica. En este sentido, la obra funciona como un caso de estudio sobre la construcción del canon artístico y la fragilidad de la fama cultural.

El recorrido invita a reflexionar sobre cuestiones clave de la historia del arte: la relación entre tradición y modernidad, el papel del arte en la construcción de relatos nacionales y la propia idea de “genio artístico”. Como ha explicado Miguel Falomir, director del museo, el objetivo es “invitar al espectador a contemplar una obra que, más allá de sus méritos estéticos, permita reflexionar sobre aspectos de la historia del arte que a menudo pasan inadvertidos”. Además, al situar la pintura en diálogo con obras contemporáneas de artistas como Goya o José de Madrazo, la muestra plantea una lectura más amplia sobre los criterios cambiantes que determinan el valor artístico.

Otro de los aspectos destacados es el carácter “mediático” que tuvo la obra en su tiempo. Antes incluso de que existiera el concepto moderno de cultura popular, la pintura de Aparicio fue reproducida, debatida y reinterpretada en distintos formatos, desde la prensa hasta el teatro o la literatura, generando múltiples lecturas y apropiaciones.

Con esta exposición, el Prado invita al visitante a cuestionar cómo se construyen las jerarquías artísticas y cómo influyen los contextos políticos y culturales en la valoración de las obras. En palabras del museo, se trata de entender las historias que rodean a cada pieza. El cuadro del hambre se presenta, así, como una reflexión crítica sobre la historia del arte, utilizando una única obra para explorar los mecanismos de fama, olvido y reinterpretación que atraviesan la cultura visual.