Continúa la polémica que gira en torno al festival musical: en este caso, más de 1.100 artistas de diferentes puntos del planeta se han unido para firmar un manifiesto solicitando su boicot debido a la participación de Israel

Más de 1.100 artistas y profesionales del ámbito cultural han firmado un manifiesto en el que solicitan el boicot al Festival de Eurovisión 2026 debido a la participación de Israel. La plataforma No music for genocide (No hay música para el genocidio), a través de su cuenta de Instagram @nomusicforgenocide, ha hecho un “llamamiento a artistas, emisoras y fans para que boicoteen Eurovisión hasta que se prohíba la participación de Israel genocida”, animando a “unirse al boicot y restringir su música por regiones”.
En la publicación también han anunciado los nombres de algunos de los artistas que han firmado, recalcando que estos y más de 1.000 músicos y trabajadores culturales “se suman a NMFG (No music for genocide), @bds.movement y una coalición de organizaciones de base de toda Europa para impedir que el mayor evento musical de Occidente utilice el arte y la imagen para encubrir los crímenes genocidas de Israel en Palestina, Líbano, Siria, Irán y otros lugares”.
Algunos de los músicos mencionados son Macklemore, Brian Eno, Paloma Faith, Sigur Rós o Massive Attack. También han firmado antiguos participantes de Eurovisión, como Emmelie de Forest (ganadora del certamen en 2013 como representante de Dinamarca), Charlie McGettigan (ganadora en 1994 como representante de Irlanda, que ya devolvió su trofeo), o la española Blanca Paloma, que se presentó en 2023.
Los firmantes sostienen que permitir la participación de Israel en el festival equivale a normalizar su presencia en un evento de carácter global, lo que, a su juicio, contribuye a desviar la atención sobre el conflicto en curso. “Rechazamos el uso hipócrita que hace Eurovisión de la música para intentar acallar las atrocidades en nombre de una armonía «apolítica»”, han declarado en el comunicado. También recuerdan cómo Rusia fue expulsada del certamen tras la invasión de Ucrania, denunciando la doble moral de la Unión Europea de Radiodifusión (UER).
En España, el presidente de RTVE, José Pablo López, ha mostrado su apoyo a este movimiento, evidenciando, una vez más, su oposición a continuar con el festival bajo estas condiciones. Esta postura ya quedó patente unos meses atrás, tras el anuncio de la no participación de España, alegando que el festival ha dejado de ser un concurso musical neutral para convertirse en un evento dominado por intereses geopolíticos.
Los firmantes, en su carta abierta, han aplaudido la retirada de las cadenas públicas española, irlandesa, eslovena, islandesa y neerlandesa. El certamen este año se llevará a cabo en Viena, en la semana del 12 al 16 de mayo, en la que participarán 35 países, la menor cifra desde 2004.