viernes, enero 23, 2026
InicioActualidadLa Cueva de Atlanterra: un hito prehistórico que reescribe la historia del...

La Cueva de Atlanterra: un hito prehistórico que reescribe la historia del arte rupestre en el sur de Europa

-

Un reciente estudio arqueológico ha situado a la Cueva de Atlanterra en el centro del mapa europeo del arte rupestre al revelar una de las secuencias gráficas prehistóricas más antiguas y complejas documentadas hasta ahora en el sur del continente

La Cueva de Atlanterra, un pequeño abrigo rocoso situado en el término municipal de Tarifa (Cádiz), ha pasado de ser un enclave casi desapercibido a convertirse en uno de los testimonios más importantes del arte prehistórico europeo. Un reciente estudio liderado por investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha confirmado que este sitio alberga una de las secuencias artísticas rupestres más antiguas, extensas y completas documentadas en el sur de la península ibérica, con manifestaciones que abarcan desde mediados del Paleolítico hasta fases postpaleolíticas bien desarrolladas.

La investigación, publicada en la revista científica Rock Art Research, forma parte de la tesis doctoral del arqueólogo Hugo de Lara López, dirigida por los profesores Martí Mas Cornellà y Mònica Solís Delgado. Gracias a un exhaustivo trabajo de registro digital y análisis estilístico, el equipo científico ha catalogado hasta 896 motivos rupestres distribuidos en 16 paneles en la superficie de la cueva, lo que la sitúa como un archivo excepcional para entender la evolución del arte prehistórico en el extremo sur de Europa.

El repertorio documentado es extraordinariamente variado. Está compuesto mayoritariamente por signos abstractos –como puntiformes, líneas, barras o meandriformes–, así como por figuras antropomorfas, zoomorfas y posibles motivos vegetales. La combinación de técnicas y estilos detectados sugiere que estas representaciones se tratan de un fenómeno visual acumulado durante años de actividad comunitaria.

El equipo investigador ha identificado tres grandes fases en la secuencia artística. La primera corresponde a una etapa paleolítica temprana, donde se incluyen motivos vinculados al Solutrense y al Magdaleniense –una cabeza de caballo y otra de ciervo, respectivamente– estrechamente ligadas a otros santuarios rupestres del sur peninsular. La segunda fase, más breve, en los inicios del Holoceno, ofrece testimonios de transición con representaciones más simplificadas, como un cuadrúpedo de trazo suave y un posible motivo vegetal. Finalmente, una tercera fase postpaleolítica muestra un estallido de arte esquemático, con antropomorfos y signos complejos que se superponen en capas a las representaciones más antiguas.

Además de la riqueza interna del sitio, los investigadores han identificado afinidades estilísticas con otras cuevas tanto de la península como del norte de África, lo que sugiere que el Estrecho de Gibraltar actuó como un corredor simbólico de intercambio cultural desde tiempos remotos. Este hallazgo arroja luz sobre las posibles rutas de comunicación y transmisión de tradiciones gráficas entre comunidades prehistóricas situadas a ambos lados del estrecho.

En conjunto, estos resultados redefinen la importancia de la Cueva de Atlanterra, situando al conjunto como un referente esencial para la comprensión de los procesos culturales y simbólicos que configuraron la prehistoria europea. Su estudio, además de ampliar el conocimiento del paisaje del arte rupestre en España, ofrece una clave para interpretar la larga historia del pensamiento visual de las comunidades humanas que habitaron el extremo sur del continente.