La Fundación MAPFRE presenta una amplia retrospectiva dedicada a Raimundo de Madrazo y Garreta, una figura clave de la pintura española del siglo XIX cuya elegancia técnica y proyección internacional vuelven a cobrar protagonismo en esta exposición

La Sala Recoletos de la Fundación MAPFRE acoge, desde el pasado 19 de septiembre hasta el 18 de enero de 2026, una exposición retrospectiva dedicada al pintor español Raimundo de Madrazo y Garreta. La muestra reúne alrededor de un centenar de obras, algunas de ellas inéditas, que permiten recorrer la trayectoria de uno de los más refinados pintores de retrato y de género del siglo XIX, cuya carrera transcurrió principalmente en París y en Estados Unidos.
El montaje, curado por la historiadora del arte Amaya Alzaga, aborda la obra de Madrazo a través de ocho secciones temático-cronológicas, que revelan su transición del género al retrato, su relación con la élite parisina y estadounidense, y su legado, una trayectoria que quedó algo marginada por los cánones artísticos posteriores, pero que esta exposición rescata con rigor.
Raimundo de Madrazo nació en Roma en 1841, en el seno de una de las sagas más importantes de la pintura decimonónica española: hijo de Federico de Madrazo y nieto de José de Madrazo. A los veinte años partió hacia París para completar su formación, en la estela de su padre y su abuelo, aunque decidió establecerse fuera de España, desarrollando su actividad pictórica entre la capital francesa y los círculos artísticos norteamericanos.
La exposición que presenta Fundación MAPFRE permite apreciar esa doble vertiente de Madrazo: sus primeros años en el género costumbrista, con interiores minuciosamente trabajados y una paleta delicada, y, desde mediados de la década de 1870, su consolidación como retratista de la alta sociedad europea y estadounidense. Una de las obras que ilustra ese doble perfil es Salida del baile de máscaras (1878), que abre el recorrido expositivo y capta con precisión la atmósfera elegante, cosmopolita, casi de salones aristocráticos, característica del artista. Madrazo obtuvo reconocimiento oficial en la Exposición Universal de 1878 (Primera medalla y la concesión de la Cruz de Caballero de la Legión de Honor) y su obra alcanzó cotizaciones muy elevadas en el mercado internacional de su tiempo.
Más allá de la dimensión biográfica, la muestra plantea una revisión del lugar de Madrazo en la historia del arte decimonónico: su refinamiento técnico, su cromatismo elegante y su habilidad para reflejar los gustos de su época lo sitúan como un puente entre la pintura académica del siglo XIX y las sensibilidades más modernas que se irán desarrollando en el siglo XX. Este proyecto expositivo surge de una colaboración internacional, ya que la muestra tiene previsto viajar al Meadows Museum de Dallas (Texas) en 2026, lo que refuerza el carácter global y cosmopolita de la figura de Madrazo.
Esta exposición de la Fundación MAPFRE no solo ofrece una oportunidad excepcional para redescubrir a Raimundo de Madrazo y Garreta, sino que también permite contemplar, con detenimiento, cómo la pintura del siglo XIX español se proyectó al mundo y cómo un artista que, en su momento, fue amado por la alta sociedad, está reconsiderándose hoy como figura clave en la historia del arte.